miércoles 20 de febrero de 2008

Casas de madera IV

El proceso constructivo incide aquí de manera decisiva, pues la sustitución del peonaje sin cualificar por el especialista en alguna de las múltiples facetas propias del sistema industrializado, coloca a este último en posición muy aventajada sobre el sistema convencional. Esta ventaja se traduce en una confianza total en el producto, la ausencia de sorpresas desagradables, la consiguiente rapidez de ejecución y en definitiva, la calidad y el grado máximo de satisfacción conseguido.

La economía del sistema se basa así mismo en la idoneidad técnica del producto y en el ahorro energético, ya que la ligereza y la optimización alcanzada en la dimensión de todos y cada uno de sus componentes permite ganar entre un 20-25% de espacio, si lo comparamos con una solución convencional con estructura de hormigón.

Todos los factores son concluyentes en cuanto a idoneidad de tal sistema constructivo, y por ello únicamente el enfrentamiento racional a una cultura basada exclusivamente en el hierro y el hormigón permitirá a las personas que sean capaces de afrontar este reto, abrir las puertas a un futuro por el que nosotros ya hemos apostado decididamente.